martes, 31 de mayo de 2022

Juntos es mejor

Dicen que muchos cocineros arruinan el asado... que la unión hace la fuerza... y que tres son multitud. Estos dichos no hacen más que poner en evidencia que el trabajo en equipo no siempre es fácil, y que no hemos sido formados en una verdadera filosofía de la colaboración. Sin embargo, siempre es más fácil, o menos complicado, enfrentar un desafío cuando tenemos en quién apoyarnos y responder a ese desafío con alguna sólida propuesta.


Esta reflexión es producto de un proceso accidentado y forzado de atención a la tarea en una sucesión de eventos desafortunados. "Pasaron cosas", como se suele decir, y aunque la diversidad disciplinaria de mi equipo de trabajo parecía un obstáculo imposible de pasar, logramos diseñar nuestro producto final: nuestra página web de asesoramiento a docentes en el manejo de recursos digitales para sus clases.

Como grupo de trabajo, fue costoso encontrar un punto en común para abordar la propuesta. Logramos finalmente un acuerdo y nos dispusimos a trabajar. Cada uno hizo su parte y luego se hizo presente el verdadero desafío. Lograr compaginar cada producción en la página web. 


Mi participación se vio interferida por asuntos personales y familiares. Tal como sucede en las aulas de nuestras instituciones: "no pude entregar el trabajo a tiempo, profe". Esto, por supuesto, afectó la retroalimetación. Desde mis ojos docentes, mucha frustración ante la falta de tiempo, y vergüenza ante mis colegas/compañeros de equipo que campearon el vendaval con dignidad.


Luego de visitar las páginas de otros compañeros de cursada (La Bodeguita y La Gran Reserva de Conocimientos), descubro muchas diferencias en el diseño, la cantidad de información, la calidez con la que "engendraron" su proyecto. El diseño invita a transitar por la página. A nosotros no nos faltó motivación, sí nos faltó tiempo para reunirnos y realmente "colaborar".

El manejo intuitivo de las herramientas digitales y la producción de recursos ha cobrado protagonismo en el último par de años. Estamos preparados para superar desafíos digitales en el ejercicio de nuestra tarea docente. Los tiempos limitan nuestra dedicación, pero eso no es excusa para realizar un buen trabajo.



Recordaré esta experiencia en lo sucesivo, cuando asigne trabajos a mis estudiantes. El caudal de información, la contundencia de la tarea, el manejo de las herramientas sí influyen en el producto final. No en vano muchos docentes prefieren no asignar tarea "para la casa" o para entregar de manera virtual. Esa flexibilidad también requiere el desarrollo de habilidades de autorregulación en el aprendizaje, tan necesarias pero bastante ausentes en los días pospandemia.

Los mejores deseos a mi equipo, que tanto ha entregado en la mejora del producto final. Saludos a todos!

 




domingo, 1 de mayo de 2022

Dicen que "nadie avanza mirando hacia atrás"

Nadie dijo que sería fácil. Nadie sabía cómo sería. Todos hicimos lo que pudimos, lo que humildemente estuvo al alcance de nuestras manos. 

Lo cierto es que el hecho de detenernos a reflexionar sobre las decisiones que tomamos "con las papas calientes" de la pandemia nos pone en un lugar de interpelarnos a nosotros mismos. No podemos evitar cuestionarnos algunas decisiones tomadas y varias de las acciones pedagógicas llevadas a cabo. Sin embargo, no debemos ser tan ásperos con los pasos dados en este camino ya transitado.


Algunos hemos descubierto que, antes de la virtualidad de emergencia, nuestras estrategias estaban bastante alejadas de las TIC. ¿Cómo pudo pasar? Calculo que, en estos momentos, no podemos concebir la educación sin tecnologías. La pandemia nos atravesó de manera tal que resignificó nuestra tarea docente y la forma de abordar el aprendizaje.

Al comparar los recursos y las estrategias que hemos ido incorporando, no podemos dejar de notar que, poco a poco, fuimos sumando el elemento social y colaborativo de las experiencias de aprendizaje de nuestros estudiantes. De la misma manera, los docentes fuimos compartiendo hallazgos y experiencias exitosas y nos fuimos comportando más como una comunidad. Las habilidades del siglo XXI nos alcanzaron sin que nos diéramos cuenta...

Nuestras prácticas no serán las mismas en los tiempos por venir. Somos parte de una fuerza global que busca mejorar la enseñanza y el aprendizaje desde la reflexión y la interpelación de las propias realidades y acciones. 

Comparto el análisis de mis prácticas docentes aquí.  
   

martes, 19 de mayo de 2020

El mito de Narciso y Eco

Si este curso fuese una sumatoria de pruebas de rendimiento físico, podría decir que estoy llegando con las suelas agujereadas y las rodillas rotas...

Tarde, con desgaste y con prisa, puedo ponerme a escribirles en este blog que hace tiempo no me ve la cara.

Cuenta el mito griego que Eco era una ninfa muy charlatana y juguetona. Eco solía entretener a la diosa Hera, mientras su esposo, Zeus, aprovechaba para irse a hacer de las suyas. Cuando Hera se enteró de las infidelidades de Zeus, condenó a la ninfa Eco a no poder hablar por sí misma, sino sólo repetir las últimas palabras de lo que escuchara. Eco abandonó los bosques que solía habitar y se recluyó en una cueva cerca de un riachuelo.

 Narciso era un joven de gran belleza, a quien al nacer, el adivino Tiresias le predijo que la afición por ver su propia imagen en un espejo sería la causa de su perdición. Advertida, su madre evitó siempre espejos y demás objetos en los que Narciso pudiera verse reflejado.


 Eco estaba enamorada de Narciso... Pero, dadas las circunstancias, no podía declararle su amor.. y él, muy atraído por su propia belleza, no había reparado en ella.

Suena jugosa la trama de este mito. Circunstancias imposibles, las fuerzas de los dioses, las voluntades cegadas de los protagonistas, amores que no son tanto. Una historia similar se replica a veces en nuestros entornos de aprendizaje, donde podemos perder la perspectiva y empezar a mirarnos en los espejos de nuestras propias seguridades. 

Pero hoy, aquí, ahora, después de la actividad N°8, se acabaron los ecos de otras voces y las miradas narcicistas. La guía didáctica ciertamente ha planteado un giro de 360° en mi concepción de las propuestas de enseñanza. Por primera vez en 15 años, he planteado una unidad conceptual en el desarrollo de mi propuesta de espacio curricular que antes no se me había occurrido... Estoy exhausta, pero FELIZ. 

El dictado de ese espacio curricular se encuentra en suspenso debido a la cuarentena. Pero estoy re-organizando TODO para iniciar el 2do cuatrimestre, o en su defecto el ciclo lectivo 2021, y que de una vez por todas, los dioses jueguen a mi favor... y yo también. ¡Chan-chán! 


Comparto con ustedes mi infografía y mi mapa mental.

 

martes, 5 de mayo de 2020

"¡VOS SIEMPRE ROMPIENDO TODO!"

Todavía repican esas palabras de mi madre en mi cabeza... Y sí, pues que en mi casa nunca duraban los seis vasos o los seis platos del mismo juego. ¿Quién los rompía? Todos yo. Tazas, platos, vasos... pizzas enteras a punto de servir... ¡TODO AL SUELO! Ciertamente yo no encabezaba ninguna lista de favoritos.

¡Pero sí, señores! Ha llegado mi momento... ¡el momento de romper... el molde!


Pues en esta nueva era educativa, donde el conocimiento no nos pertenece y se construye muchas veces fuera del aula, muy lejos de los libros y las fotocopias, nos llegó el momento de pensar. Como si pudiéramos tallarlos a mano,,, como si pudiéramos verlos "hechos" antes de conocerlos... A ellos, nuestros estudiantes, debemos construirlos desde antes de interpelarlos a construirse y acompañarlos en el proceso.

La evaluación suele ser el perro sarnoso de muchas propuestas formativas, el nombre que no encabeza la lista de favoritos... En ese sentido, la miro con aprecio. Nos parecemos, ¡ja!Pero ahora la respeto con más razón que antes. Porque pensar -lo que se dice "pensar"- la evaluación no es algo que ocurre todos los días. Ni todos los días visionamos los resultados que esperamos... no al menos al nivel que deberíamos (me hago cargo de esta crítica personal).

Nos llegó el momento de romper moldes y sacar barreras. Es momento de comprender que, sin querer o sin saber, los límites los estamos poniendo nosotros. Debemos animarnos a pensar en reversa... Pues, por segunda vez, luego de la clase memorable -no tan memorable-, "mirar hacia atrás" nos llevará para adelante. 

Es hora... ¡A ROMPER!

Finalicé mi actividad y mi lectura en YouTube. Anduve un rato buscando consuelo en algún video. Y lo encontré... Para ustedes... ¡Anímense! ¡No es taxonómico!

Hasta nuestra próxima entrada.


LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

¡Buenas tardes a todos! Con un café en la mano, les cuento que cada día me sorprende más descubrir el potencial que podemos desarrollar, tanto nosotros como nuestros estudiantes, en nuestras propuestas de enseñanza-aprendizaje.



 Seguramente a todos nos pasa lo mismo: cuando leemos las distintas clases y nos encontramos frente al desafío de las sucesivas actividades, nos vamos dando cuenta de que tener en cuenta al otro es mucho más fácil de lo que pensábamos. Es más, es probable que nos salga más intuitivamente de lo que esperábamos... porque ahora estamos funcionando como estudiantes, y este cambio de perspectiva es siempre útil y debería siempre representar nuestro punto de partida y de llegada. Nunca debemos olvidar lo que se siente ser estudiante pues forma parte de nuestra competencia como docentes: la empatía.

Por otra parte, no podemos negar que -tal como dice la introducción de nuestro Módulo 3- los distintos modelos de diseño que elijamos para nuestros espacios virtuales van a determinar la forma en que los participantes van a construir y relacionarse con el conocmiento. Ahora sabemos con certeza que del puntapié inicial depende el ánimo de la hinchada (increíble, pero ya se extraña el fútbol en nuestras pantallas, jaja). 

Más de uno escribimos "mi clase no era tan memorable." El valor de estas confesiones es incalculable. Que nos sintamos incómodos porque sentimos que nuestras propuestas no han sido satisfactorias es positivo, pues implica que estamos juzgando con objetividad y que sabemos cómo lo podemos mejorar. Ahora estamos incorporando herramientas y contexto para poder tomar decisiones más informadas y más adecuadas a las necesidades de nuestro entorno y de sus participantes.

Para cerrar, confieso que me emocionó pensar en conocer a Merlí. Quien no ha visto la serie, por favor regálese ese tiempo, que será mayormente fructífero. Mi "conversación" con él fue auténtica (si nos permitimos calificarla así). El audio refleja exactamente lo que ha estado pasando por mi cabeza -y la de varios colegas- en el último par de semanas. Estamos en la búsqueda de la felicidad... esa felicidad que rescata el valor de la interacción, la solidez de la postura crítica y la novedad de la creatividad. Felicidad para mirar y conversar en los espacios de enseanza y aprendizaje.

No permitas que nadie te diga que no puedes mejorar. Métanse al ascensor conmigo...


jueves, 30 de abril de 2020

SE ME CHISPOTEÓ...

¡Buenas tardes a todos! Hago esta entrada "triunfal" hoy, recientemente vencido el plazo inicial de la actividad, con una mirada más amplia acerca de la docencia, el aprendizaje y los entornos virtuales.

Confieso que fue fácil y hasta entretenido entrar en la clase memorable de alguno de mis colegas e imaginar todo lo que sucedió ese día, y los días anteriores a ese encuentro. La imaginación viaja... pude incluso ver los recursos que había utilizado y reír dentro de mi cabeza cuando imaginaba partes de la película que todos vieron. Apelar a la imaginación y a los sentidos es algo que puede garantizar que nuestras clases serán memorables. Las clases memorables son llaves que abren puertas que antes creíamos infranqueables..


Cuando debí volver sobre mi propia clase, y me tocó abrir mis puertas con mis propias llaves, el recorrido imaginario fue menos suave y colorido. ¿Por qué me pasó esto? Lo pensé un rato largo. Descubrí que, tal como sucede en otros ámbitos de nuestra vida, somos peores críticos de nosotros mismos y tendemos a juzgarnos con varas más altas en ocasiones... 

Me encontraba luego realizando la lectura del material y la visualización de los videos de Mariana Maggio, y pude trazar un recorrido muy claro. Amante de la innovación, curiosa de la tecnología, sedienta de clases poderosas, me he esforzado por alentar el protagonismo de mis estudiantes, propiciar los espacios de discusión y análisis, facilitar el acceso y el manejo de la información y las producciones de mis estudianes a través de aplicaciones en las redes sociales... La búsqueda de la clase poderosa ha sido y es incesante. En estos últimos días, creo que todos hemos pasado por este mismo puente en el camino de la docencia.



A propósito del Profesor Jirafalez, vuelvo a posicionarme en el mismo punto de mi última entrada: no importa cuán grande sea el esfuerzo, siempre voy a encontrar rasgos conductistas en mis clases. Pero  ahora comprendo que eso no es completamente negativo. No significa que no he avanzado en la configuración de mis clases. Ahora puedo empezar a contruir nuevos espacios con toda una caja de herramientas en la mano, desde un plano ecléctico que fortalezca la sorpresa, la creatividad, el diálogo, el protagonismo, los valores, las interpretaciones y los ideales de mis estudiantes, desde una nueva complejidad didáctica.

Para cerrar, comparto la interpelación que ha resultado de estas actividades:
¡A preparar clases que sean a la vez llave y puerta! Llave, para desbloquear las trabas que nos permiten ampliar la mirada... Puertas, que se abran para poder avanzar hacia espacios donde el protagonismo nos permita ser parte decisiva de nuestra propia historia.
Una propuesta educativa que no sea formulada desde la variedad y la sorpresa, corre el peligro de fracasar.







viernes, 24 de abril de 2020

ESPEJITO, ESPEJITO... Dime, ¿es mi aula virtual la más bonita?

Buenas tardes... más tarde que temprano. Cierro esta semana agitada sintiéndome una reina. ¿Quieren recordar lo que es sentirse una reina? Los invito a que miren unos segundos este video y luego sigan con mi reflexión...

Todos conocemos el poderoso sinsabor de descubrir que hay alguien más hermoso que se roba el cariño de nuestra persona amada. Muchos de nosotros recordaremos las noches sin dormir y la angustiante espera... No es que no vaya a poder dormir esta noche o que no podré comer (menos en esta tramposa cuarentena). Pero debo confesar que descubrí que mis aulas virtuales y los espacios digitales que habitan mis estudiantes no son "hermosos".


Tras una larga historia de capacitaciones para la innovación educativa, tras numerosas experiencias (muy gratas) de aprendizaje, la búsqueda del ámbito adecuado para la enseñanza y el aprendizaje parece no haber terminado. Muy por el contrario, ante circuntancias extremas (COVID-19), parece haberse re-impulsado.

Recorrí mis clases, mis actividades, mis foros, mis sitios, mis "calificaciones y desempeños",y no puedo negar que descubrí que todos los rincones de mis aulas tienen pintura conductista.. y que predomina un modelo receptivo. Más allá de los esfuerzos por abrir espacios de intracción y colaboración, el protagonismo de mis estudiantes pasa mayormente por una capacidad para organziar su propio aprendizaje, siguiendo la orientación que, amorosamente, este docente pone en sus manos. Hay amor, hay entrega, hay compromiso. Y hay un gran velo que cubre cuántas otras decisiones pueden tomarse en pos de experiencias memorables... Ahora pienso: "TODAS las clases deberían ser memorables..."

Sé que, como docentes, podemos jugar con la paleta de colores que nos brinda un enfoque ecléctico para poder "pintar" nuestras aulas, nuestras clases. LLegó mi hora de RE-pensar la arquitectura de mis espacios digitales. Con ojos renovados, ojos deseosos de ver puertas abiertas y experiencias gratificantes. En otras palabras, clases memorables... ¡Manos a la obra! Sólo entonces tendré la confianza y la satisfacción de preguntar otras vez: "Espejito, espejito..."

Comparto con ustedes esa nube de palabras que quedó luego de la lectura.