¡Pero sí, señores! Ha llegado mi momento... ¡el momento de romper... el molde!
Pues en esta nueva era educativa, donde el conocimiento no nos pertenece y se construye muchas veces fuera del aula, muy lejos de los libros y las fotocopias, nos llegó el momento de pensar. Como si pudiéramos tallarlos a mano,,, como si pudiéramos verlos "hechos" antes de conocerlos... A ellos, nuestros estudiantes, debemos construirlos desde antes de interpelarlos a construirse y acompañarlos en el proceso.
La evaluación suele ser el perro sarnoso de muchas propuestas formativas, el nombre que no encabeza la lista de favoritos... En ese sentido, la miro con aprecio. Nos parecemos, ¡ja!Pero ahora la respeto con más razón que antes. Porque pensar -lo que se dice "pensar"- la evaluación no es algo que ocurre todos los días. Ni todos los días visionamos los resultados que esperamos... no al menos al nivel que deberíamos (me hago cargo de esta crítica personal).
Nos llegó el momento de romper moldes y sacar barreras. Es momento de comprender que, sin querer o sin saber, los límites los estamos poniendo nosotros. Debemos animarnos a pensar en reversa... Pues, por segunda vez, luego de la clase memorable -no tan memorable-, "mirar hacia atrás" nos llevará para adelante.
Es hora... ¡A ROMPER!
Finalicé mi actividad y mi lectura en YouTube. Anduve un rato buscando consuelo en algún video. Y lo encontré... Para ustedes... ¡Anímense! ¡No es taxonómico!

Muy buena reflexión, a seguir rompiendo moldes!!
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