martes, 19 de mayo de 2020

El mito de Narciso y Eco

Si este curso fuese una sumatoria de pruebas de rendimiento físico, podría decir que estoy llegando con las suelas agujereadas y las rodillas rotas...

Tarde, con desgaste y con prisa, puedo ponerme a escribirles en este blog que hace tiempo no me ve la cara.

Cuenta el mito griego que Eco era una ninfa muy charlatana y juguetona. Eco solía entretener a la diosa Hera, mientras su esposo, Zeus, aprovechaba para irse a hacer de las suyas. Cuando Hera se enteró de las infidelidades de Zeus, condenó a la ninfa Eco a no poder hablar por sí misma, sino sólo repetir las últimas palabras de lo que escuchara. Eco abandonó los bosques que solía habitar y se recluyó en una cueva cerca de un riachuelo.

 Narciso era un joven de gran belleza, a quien al nacer, el adivino Tiresias le predijo que la afición por ver su propia imagen en un espejo sería la causa de su perdición. Advertida, su madre evitó siempre espejos y demás objetos en los que Narciso pudiera verse reflejado.


 Eco estaba enamorada de Narciso... Pero, dadas las circunstancias, no podía declararle su amor.. y él, muy atraído por su propia belleza, no había reparado en ella.

Suena jugosa la trama de este mito. Circunstancias imposibles, las fuerzas de los dioses, las voluntades cegadas de los protagonistas, amores que no son tanto. Una historia similar se replica a veces en nuestros entornos de aprendizaje, donde podemos perder la perspectiva y empezar a mirarnos en los espejos de nuestras propias seguridades. 

Pero hoy, aquí, ahora, después de la actividad N°8, se acabaron los ecos de otras voces y las miradas narcicistas. La guía didáctica ciertamente ha planteado un giro de 360° en mi concepción de las propuestas de enseñanza. Por primera vez en 15 años, he planteado una unidad conceptual en el desarrollo de mi propuesta de espacio curricular que antes no se me había occurrido... Estoy exhausta, pero FELIZ. 

El dictado de ese espacio curricular se encuentra en suspenso debido a la cuarentena. Pero estoy re-organizando TODO para iniciar el 2do cuatrimestre, o en su defecto el ciclo lectivo 2021, y que de una vez por todas, los dioses jueguen a mi favor... y yo también. ¡Chan-chán! 


Comparto con ustedes mi infografía y mi mapa mental.

 

martes, 5 de mayo de 2020

"¡VOS SIEMPRE ROMPIENDO TODO!"

Todavía repican esas palabras de mi madre en mi cabeza... Y sí, pues que en mi casa nunca duraban los seis vasos o los seis platos del mismo juego. ¿Quién los rompía? Todos yo. Tazas, platos, vasos... pizzas enteras a punto de servir... ¡TODO AL SUELO! Ciertamente yo no encabezaba ninguna lista de favoritos.

¡Pero sí, señores! Ha llegado mi momento... ¡el momento de romper... el molde!


Pues en esta nueva era educativa, donde el conocimiento no nos pertenece y se construye muchas veces fuera del aula, muy lejos de los libros y las fotocopias, nos llegó el momento de pensar. Como si pudiéramos tallarlos a mano,,, como si pudiéramos verlos "hechos" antes de conocerlos... A ellos, nuestros estudiantes, debemos construirlos desde antes de interpelarlos a construirse y acompañarlos en el proceso.

La evaluación suele ser el perro sarnoso de muchas propuestas formativas, el nombre que no encabeza la lista de favoritos... En ese sentido, la miro con aprecio. Nos parecemos, ¡ja!Pero ahora la respeto con más razón que antes. Porque pensar -lo que se dice "pensar"- la evaluación no es algo que ocurre todos los días. Ni todos los días visionamos los resultados que esperamos... no al menos al nivel que deberíamos (me hago cargo de esta crítica personal).

Nos llegó el momento de romper moldes y sacar barreras. Es momento de comprender que, sin querer o sin saber, los límites los estamos poniendo nosotros. Debemos animarnos a pensar en reversa... Pues, por segunda vez, luego de la clase memorable -no tan memorable-, "mirar hacia atrás" nos llevará para adelante. 

Es hora... ¡A ROMPER!

Finalicé mi actividad y mi lectura en YouTube. Anduve un rato buscando consuelo en algún video. Y lo encontré... Para ustedes... ¡Anímense! ¡No es taxonómico!

Hasta nuestra próxima entrada.


LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

¡Buenas tardes a todos! Con un café en la mano, les cuento que cada día me sorprende más descubrir el potencial que podemos desarrollar, tanto nosotros como nuestros estudiantes, en nuestras propuestas de enseñanza-aprendizaje.



 Seguramente a todos nos pasa lo mismo: cuando leemos las distintas clases y nos encontramos frente al desafío de las sucesivas actividades, nos vamos dando cuenta de que tener en cuenta al otro es mucho más fácil de lo que pensábamos. Es más, es probable que nos salga más intuitivamente de lo que esperábamos... porque ahora estamos funcionando como estudiantes, y este cambio de perspectiva es siempre útil y debería siempre representar nuestro punto de partida y de llegada. Nunca debemos olvidar lo que se siente ser estudiante pues forma parte de nuestra competencia como docentes: la empatía.

Por otra parte, no podemos negar que -tal como dice la introducción de nuestro Módulo 3- los distintos modelos de diseño que elijamos para nuestros espacios virtuales van a determinar la forma en que los participantes van a construir y relacionarse con el conocmiento. Ahora sabemos con certeza que del puntapié inicial depende el ánimo de la hinchada (increíble, pero ya se extraña el fútbol en nuestras pantallas, jaja). 

Más de uno escribimos "mi clase no era tan memorable." El valor de estas confesiones es incalculable. Que nos sintamos incómodos porque sentimos que nuestras propuestas no han sido satisfactorias es positivo, pues implica que estamos juzgando con objetividad y que sabemos cómo lo podemos mejorar. Ahora estamos incorporando herramientas y contexto para poder tomar decisiones más informadas y más adecuadas a las necesidades de nuestro entorno y de sus participantes.

Para cerrar, confieso que me emocionó pensar en conocer a Merlí. Quien no ha visto la serie, por favor regálese ese tiempo, que será mayormente fructífero. Mi "conversación" con él fue auténtica (si nos permitimos calificarla así). El audio refleja exactamente lo que ha estado pasando por mi cabeza -y la de varios colegas- en el último par de semanas. Estamos en la búsqueda de la felicidad... esa felicidad que rescata el valor de la interacción, la solidez de la postura crítica y la novedad de la creatividad. Felicidad para mirar y conversar en los espacios de enseanza y aprendizaje.

No permitas que nadie te diga que no puedes mejorar. Métanse al ascensor conmigo...