jueves, 30 de abril de 2020

SE ME CHISPOTEÓ...

¡Buenas tardes a todos! Hago esta entrada "triunfal" hoy, recientemente vencido el plazo inicial de la actividad, con una mirada más amplia acerca de la docencia, el aprendizaje y los entornos virtuales.

Confieso que fue fácil y hasta entretenido entrar en la clase memorable de alguno de mis colegas e imaginar todo lo que sucedió ese día, y los días anteriores a ese encuentro. La imaginación viaja... pude incluso ver los recursos que había utilizado y reír dentro de mi cabeza cuando imaginaba partes de la película que todos vieron. Apelar a la imaginación y a los sentidos es algo que puede garantizar que nuestras clases serán memorables. Las clases memorables son llaves que abren puertas que antes creíamos infranqueables..


Cuando debí volver sobre mi propia clase, y me tocó abrir mis puertas con mis propias llaves, el recorrido imaginario fue menos suave y colorido. ¿Por qué me pasó esto? Lo pensé un rato largo. Descubrí que, tal como sucede en otros ámbitos de nuestra vida, somos peores críticos de nosotros mismos y tendemos a juzgarnos con varas más altas en ocasiones... 

Me encontraba luego realizando la lectura del material y la visualización de los videos de Mariana Maggio, y pude trazar un recorrido muy claro. Amante de la innovación, curiosa de la tecnología, sedienta de clases poderosas, me he esforzado por alentar el protagonismo de mis estudiantes, propiciar los espacios de discusión y análisis, facilitar el acceso y el manejo de la información y las producciones de mis estudianes a través de aplicaciones en las redes sociales... La búsqueda de la clase poderosa ha sido y es incesante. En estos últimos días, creo que todos hemos pasado por este mismo puente en el camino de la docencia.



A propósito del Profesor Jirafalez, vuelvo a posicionarme en el mismo punto de mi última entrada: no importa cuán grande sea el esfuerzo, siempre voy a encontrar rasgos conductistas en mis clases. Pero  ahora comprendo que eso no es completamente negativo. No significa que no he avanzado en la configuración de mis clases. Ahora puedo empezar a contruir nuevos espacios con toda una caja de herramientas en la mano, desde un plano ecléctico que fortalezca la sorpresa, la creatividad, el diálogo, el protagonismo, los valores, las interpretaciones y los ideales de mis estudiantes, desde una nueva complejidad didáctica.

Para cerrar, comparto la interpelación que ha resultado de estas actividades:
¡A preparar clases que sean a la vez llave y puerta! Llave, para desbloquear las trabas que nos permiten ampliar la mirada... Puertas, que se abran para poder avanzar hacia espacios donde el protagonismo nos permita ser parte decisiva de nuestra propia historia.
Una propuesta educativa que no sea formulada desde la variedad y la sorpresa, corre el peligro de fracasar.







viernes, 24 de abril de 2020

ESPEJITO, ESPEJITO... Dime, ¿es mi aula virtual la más bonita?

Buenas tardes... más tarde que temprano. Cierro esta semana agitada sintiéndome una reina. ¿Quieren recordar lo que es sentirse una reina? Los invito a que miren unos segundos este video y luego sigan con mi reflexión...

Todos conocemos el poderoso sinsabor de descubrir que hay alguien más hermoso que se roba el cariño de nuestra persona amada. Muchos de nosotros recordaremos las noches sin dormir y la angustiante espera... No es que no vaya a poder dormir esta noche o que no podré comer (menos en esta tramposa cuarentena). Pero debo confesar que descubrí que mis aulas virtuales y los espacios digitales que habitan mis estudiantes no son "hermosos".


Tras una larga historia de capacitaciones para la innovación educativa, tras numerosas experiencias (muy gratas) de aprendizaje, la búsqueda del ámbito adecuado para la enseñanza y el aprendizaje parece no haber terminado. Muy por el contrario, ante circuntancias extremas (COVID-19), parece haberse re-impulsado.

Recorrí mis clases, mis actividades, mis foros, mis sitios, mis "calificaciones y desempeños",y no puedo negar que descubrí que todos los rincones de mis aulas tienen pintura conductista.. y que predomina un modelo receptivo. Más allá de los esfuerzos por abrir espacios de intracción y colaboración, el protagonismo de mis estudiantes pasa mayormente por una capacidad para organziar su propio aprendizaje, siguiendo la orientación que, amorosamente, este docente pone en sus manos. Hay amor, hay entrega, hay compromiso. Y hay un gran velo que cubre cuántas otras decisiones pueden tomarse en pos de experiencias memorables... Ahora pienso: "TODAS las clases deberían ser memorables..."

Sé que, como docentes, podemos jugar con la paleta de colores que nos brinda un enfoque ecléctico para poder "pintar" nuestras aulas, nuestras clases. LLegó mi hora de RE-pensar la arquitectura de mis espacios digitales. Con ojos renovados, ojos deseosos de ver puertas abiertas y experiencias gratificantes. En otras palabras, clases memorables... ¡Manos a la obra! Sólo entonces tendré la confianza y la satisfacción de preguntar otras vez: "Espejito, espejito..."

Comparto con ustedes esa nube de palabras que quedó luego de la lectura.

sábado, 18 de abril de 2020

INGENIEROS Y ALBAÑILES DEL APRENDIZAJE

Buenas tardes a todos! Comparto con ustedes el logro de alcanzar el final del Módulo 1 con útiles lineamientos a seguir en el diseño de los ambientes digitales de aprendizaje en los cuales puedo tomar decisiones.

No puedo negar que el video de Jordi Adell me impactó por su simpleza. Pero quedó resonando en mi cabeza el énfasis que el autor pone en el desarrollo de la competencia informacional, que es muchas veces relegada o dada por sentado. ¿Qué involucra esta competencia informacional? Nada más y nada menos que identificar, localizar, almacenar, recuperar, organizar y analizar información digital, evaluando su finalidad y relevancia. De allí para adelante, nos corresponde saber cómo utilizar herramientas para poder producir conocimiento en base a esa información, proteger ese conocimiento en la red y compartirlo en comunidades. Todas estas competencias nos deben definir como docentes online en este período de la historia en el que vemos una reformulación de lo que es un entorno de aprendizaje.

Pero, ¿qué hay de esos nuevos entornos? ¿Cómo se re-dimensiona un docente en este nuevo ecosistema de conocimiento y aprendizaje? Pues, primordialmente planificando con anticipación, con habilidades de ingeniero, todos los componentes que van a ser parte de ese todo formativo, partiendo desde la valoración de quienes van a habitar ese espacio por un tiempo y que traen necesidades y expectativas diversas. Pero por sobre todas las cosas, ese ingeniero es también albañil del proceso de enseñanza-aprendizaje, y va a estar poniéndole la espalda al sistema día a día, colocando pacientemente en su lugar los ladrillos de la facilitación del coocimiento, la gestión de espacios de comunicación, el proporcionar ánimos y compañía a quienes quedan un poco relegados en ese entorno.

La tarea no tiene fin. El docente online estará contantemente evaluando el funcionamiento de su entorno digital de aprendizaje para ver, por ensayo y error, por experiencia, por precaución, por éxito o fracaso, cuáles serán las decisiones que debe ir tomando en pos de la mejora del proceso de aprendizaje.

Grata y enorme tarea nos motiva a estar aquí, en este curso. Nos doy ánimo a todos, a seguir en la curiosidad por la mejora de nuestra tarea de ingenieros y albañiles docentes.

Comparto con ustedes la infografía acerca de este tema:

viernes, 17 de abril de 2020

LA ARQUITECTURA DEL CONOCIMIENTO EN 2020

¡Buenas tardes a todos! Llego a redactar esta entrada del blog con tantos recuerdos de clases que han marcado el rumbo de mi profesión docente. Soy profesora de Inglés en el Profesorado de la UNCuyo y de un instituto de educación superior del departamento de San Martín, Mendoza. En ambos lugares me dedico a la fonética del inglés, y en uno de ellos a formar a mis estudiantes para la práctica docente. En ambas instituciones trabajo en equipo y he descubierto tanto el potencial del trabajo colaborativo como la riqueza de las contribuciones individuales.

En estos días del año 2020, en el que nos ha tocado construir espacios de enseñanza, de comunicación, de trabajo colaborativo y de contención, rescato más que nunca la importancia de prestar atención al diseño de esos ambientes que vamos a habitar en las experiencias virtuales de enseñanza-aprendizaje. Pensar la enseñanza es algo que traemos por vocación... tomar decisiones en pos de la mejora de nuestras prácticas pedagógicas y del acompañamiento de nuestros estudiantes es algo que caracteriza nuestros días. Pero hay algo en quien decide acompañar a la distancia que debe buscar un trascender... y por eso quiero ilustrar esta idea a través de una imagen.


Soy una ferviente admiradora de la naturaleza... me detengo varias veces en el día a admirar sus maravillas, pequeñas o grandes. Pero ciertamente "acompañar a la distancia" es algo que siento que se aleja de lo "natural" del ser humano, y más aún, de las situaciones de enseñanza-aprendizaje. Pero me gustan lo desafíos. Y este sistema educativo que poco a poco debe ir adoptando nuevas características es un mundo que me apasiona... y al que le tengo mucho respeto, como al pájaro que construye su nido...

Como futuros tutores virtuales que somos, construir el ambiente digital adecuado requiere de paciencia y anticipación. Cada ramita que sostenga la estructura del nido será el resultado de elecciones realizaas con mucha consciencia, y basadas en un profundo respeto por esa persona que se encuentra del otro lado de la pantalla, depositando su confianza en nuestra propuesta. Volando lejos, como el pájaro... llegando alto, como el pájaro... buscando calidez, como el pájaro... construyendo nidos, como el pájaro.. nidos para habitar con confianza en el camino del aprendizaje. Los invito a leer mi clase memorable, que, sin querer, fue nido de aprendizaje...